lunes, 27 de febrero de 2012

Todo tiene un final, todo termina


20/02/12
Joaquín Vallvé

Un mes, simplemente cuatro semanas inolvidables que quedaran por siempre en nuestra memoria. Clases, viajes, excursiones, visitas, museos, amigos y risas son algunas de las palabras que me pueden ayudar a simplificar este increíble viaje.
Desde el día que llegamos hasta el 19 de febrero, aprovechamos al máximo todo el tiempo con el que contamos. Si teníamos un tiempo libre después de clases, la visita al Shopping, o los partidos de basket y futbol nunca faltaban. Siempre aprovechando cada minuto, hasta aproximadamente las 6 de la tarde, cuando nuestros Bros terminaban de hacer sus respectivos deportes. Es importante aclarar que el viaje hubiese sido totalmente distinto de no haber sido por nuestra chaperona Josefina. Todo el día trabajando para nosotros, consiguiendo nuevos viajes y excursiones, consiguiéndonos visitas imposibles, como la de la Casa Blanca, haciendo todo el papeleo que nos correspondía a nosotros, y haciendo un excelente trabajo en cuanto a lo afectivo. Por todas estas razones, tanto los padres como los viajeros deberíamos estar eternamente agradecido para con ella.
Debo aceptar que es complicado hacer un resumen o una conclusión de lo que fue nuestro viaje, tan largo y al mismo tiempo tan corto. Creo que no hay palabras mas claras para describirlo que las primeras dirigidas a nuestra familia después de la pregunta "¿Cómo te fue?", y  la simple respuesta “Fue increíble”. Eso lo dice todo. No puedo hacer un listado de las cosas que hicimos, porque para eso existe este blog, pero les puedo asegurar que mi titulo anterior ("Movidito, movidito") se repitió casi todos los días.
Entre la cosas mas simples que no nos vamos a olvidar nunca, no podemos dejar de mencionar a los partidos de futbol contra los latinoamericanos, los partidos de basquet que vimos y su forma “pasiva pero correcta” de alentar, las amigas que hicimos en el colegio Stone Ridge, el día que fuimos a esquiar y la miles de caídas, el viaje a New York, los sándwiches del lunch, las tardes de basquet, el Montgomery Mall, los cientos de museos, los comentarios de las madres, los River-Boca, el Superbowl, la “pequeña” oficina de Mr. Menn, y millones de cosas más. ¡Esperen! Puedo seguir… La enormidad del colegio, sus instalaciones, las clases, los profesores con la mejor onda (al único estilo del Salvador), los miles de alumnos con los que entablamos relación, los pupilos, nuestros amigos latinoamericanos, nuestras amigas latinoamericanas, los Brothers de todo y cada uno de nosotros, nuestras familias, y la larga relación para un futuro, quien sabe cuan lejano, que va a quedar para siempre guardada, entre nosotros, los 10 del Salva, y ellos, los 9 del Prep.

No hay comentarios:

Publicar un comentario