miércoles, 1 de febrero de 2012

Movidito, movidito

31/01/12
Joaquín Vallvé

Muchos se preguntarán por qué en mi debut como escritor del blog, decidí usar un titulo como este. Lo que verdaderamente ocurre con este tan conocido titulo (que como muchos sabrán, proviene de aquel famoso álbum de cumbia tropical de nuestro querido Sebastian), es que representa de manera perfecta lo que fue nuestro día de hoy. Simplemente movidito, movidito.
Todo empezaría normal, con cada uno de nosotros llegando por separado al colegio, yendo algunos al South Room a tomar el “desayuno”, que parece una cena, u otros yendo a la “librería” del colegio que tiene el tamaño de la biblioteca nacional de Buenos Aires. Todo iba normal, atendiendo a las clases que debíamos y cumpliendo con nuestros horarios, en mi particular caso, asistí a mi clase de Religión y en el periodo siguiente a ese, tuve mi “free period”. Como bien dije, todo estaba tranquilo como un día normal de clases, hasta que sonó la campana de las 10, horario en el cual íbamos a dar nuestra clase de presentación de Argentina. Nos juntamos en nuestra sala de reuniones y de ahí fuimos a la clase donde íbamos a presentar nuestro trabajo. La verdad que en lo personal, estaba muy nervioso por la presentación, y a pesar de algunos problemas con mi voz que tuve mientras daba mi parte del trabajo, todo salio muy bien y recibimos muchas felicitaciones.
Planta baja del Banco Mundial.
Después de dar nuestra clase acerca de la Argentina, cada uno de nosotros volvió a sus respectivas clases para seguir con sus horarios. Al finalizar estos mismos, es decir, a las 2:46 pm, nos juntamos todos en un punto que ya habíamos determinado, y de ahí partimos todos juntos hacia el downtown de la ciudad, aproximadamente a quinientos metros de la Casa Blanca, donde Mariano Lafuente, hermano de Ignacio y a quien le agradecemos eternamente, nos estaba esperando en la esquina de la calle 18 y Pensilvania Av. Una vez reunidos, Mariano nos guió hasta la Casa Blanca, para poder verla mejor a la luz del día. A partir de ahí, Mariano nos mostró algunos de los edificios mas importantes de la zona y terminamos el pequeño recorrido en el Banco Mundial. Gracias nuevamente a Mariano, pudimos entrar a éste y lo recorrimos por adentro, y aunque no había muchas cosas para ver, fue increíble la clase de economía y política que tuvimos con el, clase que realmente hacía falta. Así termino nuestro día con Mariano, ya que el tenia que volver a su trabajo. Para ese entonces eran las 5:25 pm, pero nuestro día no terminaría ahí.
Tomamos el subte de vuelta al Prep y llegamos justo a tiempo para el tremendo partido de basketball que había en el colegio. En lo personal, me podía sentir algo identificado con el equipo ya que mi brother, Brandon, juega en el equipo, por eso es que tenia tantas ganas de ir al partido, por que hasta ahora fui a todos los partidos que jugó. Llegamos a la enorme cancha de basket que hay en el que yo llamo, “departamento de deportes”, y estaba repleto de gente. Nos habían contado que este partido era muy importante, primero por que era un rival muy difícil, y segundo por que el Landon High School es el clásico rival del GP. La cuestión es que el partido empezó y nos dimos cuenta que estábamos del otro lado de donde estaba la “barra brava” de Prep, por eso en el segundo periodo fuimos para la tribuna del frente, y ahí nos empezamos a divertir en serio. No se si será por la necesidad que tenemos algunos de ir a la cancha de futbol, o por otra cosa, pero si se que junto con Ángel, Nacho lafuente y Pedro Bruera, nos la pasamos “cantando”, y alentando al prep, también discutiendo jugadas dudosas y saltando al ritmo de la barra. Por
Entrada de los alumnos de Prep a la cancha luego del triunfo.
suerte el partido se ganó cuando quedaban (sin exagerar) 0.5 segundos, por lo que la hinchada explotó y hubo invasión de cancha para el festejo. Cabe destacar que todos estuvimos presentes en el partido, pero en particular nosotros cuatro lo vivimos de esa manera.
La verdad que fue una experiencia excelente, lo disfrutamos mucho y nos vamos a acordar de esto siempre. El hecho de hacer tres cosas totalmente distintas en un día demuestra las ganas que le estamos poniendo a este intercambio y las ganas que tenemos de que todo salga como esta saliendo: más que bien. Así que así terminó nuestro día, con muchas cosas hechas y muchas risas de por medio, el día que parecía empezar tranquilo, terminó movidito, movidito.

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