miércoles, 14 de marzo de 2012

Up-to-date vocabulary


Gaudy: having too many bright colours / elaborated bust not stylish at all
Dusk: the time just before night when the day is losing its light but it is not yet dark
Overwhelmingly: strongly or completely; in an overwhelming way
Warble: to sing as a bird does with a sound that rises and falls
Warily: See at wary.
Gaffe: an embarrassing mistake
Frothy: used to describe a market in which the prices of assets are beginning to rise above their real value because of high demand
Tag along: to go somewhere with a person or group, usually when they have not asked you to go with them.
Peeved: annoyed.
Zest: enthusiasm and energy
Clutch: in the right moment.
Defer: to delay something until a later time; to postpone.
Woo: to try to persuade someone to support you.
Balling: to play good basketball.
Hoop (Basketball): A ring of wood, metal or plastic, or sometimes a half ring that is where players score in a basketball game.
Mass: The main religious ceremony in some Christian churches, especially the Roman Catholic Church.
B.L.T.: Bacon, lettuce and tomato.
Vogue: To be fashionable and popular.
Cocky: Too confident, in a way people do not like.
Cleat: A boot that is worn for playing football, baseball, etc. One of the small, hard pieces on the bottom of special shoes worn in some sports because they catch in the ground and keeps you from falling
Swag: To walk proudly, swinging your shoulders in a way that seems too confident.
Solace: A feeling of happiness after having been very sad or upset.
Quantum: The smallest unit that can be used to measure something such as light or energy.
Rave: To talk in an excited way about something because you think it is very good.
Jersey: A shirt worn as part of a sport uniform.
Rack: A frame or shelf for holding things, usually with bars and hooks.
Buzz: A low, vibrating, humming sound, as of bees, machinery, or people talking.
Usher: A person who escorts people to a seats in the theatre, church, etc.
Kleenex: tissue
Tacky: no class
Ridge: a range of Hills or mountains.
Gusty (weather): a sudden brief rush of wind.
Flurry: a gust of wind/ a brief Light snowfall
Sliders: a very small meat sandwich typically served on a bun; especially: a small hamburger.
Happy (synonyms): blissful, chuffed, delighted, gratified, joyful, joyous pleased, satisfied, thankful, tickled, beaming, Blythe, blithesome, buoyant, cheerful, cheery, gladsome, light-hearted, sunny, upbeat, gleeful, jocund, jolly, jovial, Laughing, merry, mirthful, smiling, beatific, ecstatic, elated, enraptured, entranced, euphoric, exhilarated, intoxicated, etc.
Docent: a person who leads guided tours especially through a museum or art gallery.
Late plates: a dish of food which is kept at an eating temperature for students who have a scheduled activity at dinner time.
Sloppy Joe: ground beef cooked in a thick spicy sauce and usually served on a bun.
escalator: a power-driven set of stairs arranged like an endless belt that ascend or descend continuously
Fall: autumn 
Potato wedges: type of cooked potato
Bleachers:  a sloping area of seats at a sports ground which are not covered and are therefore not expensive to sit in
Foil:  a very thin sheet of metal, used esp. for wrapping food: aluminium foil
Sprinkle:  to rain lightly in scattered drops
Wind-chill: a still-air temperature that would have the same cooling effect on exposed human skin as a given combination of temperature and wind speed —called also chill factor, wind-chill factor, wind-chill index Grass roots: the basic level of society or of an organization especially as viewed in relation to higher or more centralized positions of power (ordinary people).

By Dondiz, Fumero, Junco and Pérez Ferrería.

lunes, 27 de febrero de 2012

Todo tiene un final, todo termina


20/02/12
Joaquín Vallvé

Un mes, simplemente cuatro semanas inolvidables que quedaran por siempre en nuestra memoria. Clases, viajes, excursiones, visitas, museos, amigos y risas son algunas de las palabras que me pueden ayudar a simplificar este increíble viaje.
Desde el día que llegamos hasta el 19 de febrero, aprovechamos al máximo todo el tiempo con el que contamos. Si teníamos un tiempo libre después de clases, la visita al Shopping, o los partidos de basket y futbol nunca faltaban. Siempre aprovechando cada minuto, hasta aproximadamente las 6 de la tarde, cuando nuestros Bros terminaban de hacer sus respectivos deportes. Es importante aclarar que el viaje hubiese sido totalmente distinto de no haber sido por nuestra chaperona Josefina. Todo el día trabajando para nosotros, consiguiendo nuevos viajes y excursiones, consiguiéndonos visitas imposibles, como la de la Casa Blanca, haciendo todo el papeleo que nos correspondía a nosotros, y haciendo un excelente trabajo en cuanto a lo afectivo. Por todas estas razones, tanto los padres como los viajeros deberíamos estar eternamente agradecido para con ella.
Debo aceptar que es complicado hacer un resumen o una conclusión de lo que fue nuestro viaje, tan largo y al mismo tiempo tan corto. Creo que no hay palabras mas claras para describirlo que las primeras dirigidas a nuestra familia después de la pregunta "¿Cómo te fue?", y  la simple respuesta “Fue increíble”. Eso lo dice todo. No puedo hacer un listado de las cosas que hicimos, porque para eso existe este blog, pero les puedo asegurar que mi titulo anterior ("Movidito, movidito") se repitió casi todos los días.
Entre la cosas mas simples que no nos vamos a olvidar nunca, no podemos dejar de mencionar a los partidos de futbol contra los latinoamericanos, los partidos de basquet que vimos y su forma “pasiva pero correcta” de alentar, las amigas que hicimos en el colegio Stone Ridge, el día que fuimos a esquiar y la miles de caídas, el viaje a New York, los sándwiches del lunch, las tardes de basquet, el Montgomery Mall, los cientos de museos, los comentarios de las madres, los River-Boca, el Superbowl, la “pequeña” oficina de Mr. Menn, y millones de cosas más. ¡Esperen! Puedo seguir… La enormidad del colegio, sus instalaciones, las clases, los profesores con la mejor onda (al único estilo del Salvador), los miles de alumnos con los que entablamos relación, los pupilos, nuestros amigos latinoamericanos, nuestras amigas latinoamericanas, los Brothers de todo y cada uno de nosotros, nuestras familias, y la larga relación para un futuro, quien sabe cuan lejano, que va a quedar para siempre guardada, entre nosotros, los 10 del Salva, y ellos, los 9 del Prep.

La vuelta

19/02/12
Pedro Schiffrin

El día de hoy fue el más triste de todos. Después de despertarme, termine las valijas siempre fijándome de no superar el peso permitido.
Cuando terminé de almorzar fui al sótano de la casa donde junto con Ignacio, mi brother, estuvimos jugando a la Xbox y hablando de la experiencia que juntos habíamos vivido. Cerca de las cinco de la tarde salimos del lugar que durante el último mes fue mi casa para dirigirnos a Georgetown Prep.
El momento de la despedida.
En la escuela nos encontramos con las demás familias que habían ido a despedirnos. Fue un momento triste (más si se le agrega un cielo nublado) pero también agradable, dándole las ultimas gracias a quienes nos hospedaron antes de volver a Argentina. Finalmente después de unas fotos frente al micro de Prep, nos dirigimos hacia el aeropuerto.
Una vez en el Dulles International Airport, hicimos un self-check in, no sin problemas ya que tardamos en descifrar cómo funcionaban las maquinas. Luego de dejar las valijas en rayos X, nos dirigimos al control de seguridad. Nunca había visto tantos chequeos de seguridad antes de subir al avión, nos hicieron pasar por lo que podría llamarse una maquina de resonancias, sacarnos las zapatillas, cinturones, computadoras, celulares, etc. ¡Hasta me registraron por unas monedas!
Una vez pasada la seguridad aeroportuaria tomamos un tren (imagínense el tamaño del aeropuerto) hacia nuestra puerta de embarque. Ni bien llegamos, nos desbandamos hacia los distintos lugares de comida para cenar nuestra última comida americana antes de volver. Por ejemplo, Manuel Oribe, Octavio Dondiz, y yo cenamos en un local de Wendy’s.
Cuando llego la hora de subir al avión, todos esperaron ansiosos su momento de abordar para regresar a nuestro país. Adentro del avión, todos conseguimos sentarnos juntos, lo que ayudo a que el largo viaje fuera más tolerable.
Y así finalmente emprendimos nuestro viaje de regreso a casa, a la Argentina.

sábado, 25 de febrero de 2012

Pasando tiempo con la familia

18/02/12
Joaquín Pérez Ferrería

Prácticamente, el último día en Washington D.C. Me levante temprano listo para ir a ver a la hermanita de mi brother jugar al soccer. Este deporte es muy popular entre los chicos, no así a nivel profesional. Fuimos a un complejo deportivo, el cual en un espacio reducido constaba de canchas para soccer, basketball, baseball, lacrosse y hockey sobre césped.
Se jugaban partidos de dos tiempos de 20 minutos cada uno. Los padres se emocionan, quizás demasiado por sus hijos. No importa la habilidad de estos, ellos gritarán y festejarán todos sus movimientos (pasa en todo el mundo – también en Argentina)
Luego del partido la familia me llevó a un restaurante típico de New York (la madre se crió en Brooklyn): Shake Shack. La hamburguesa que pedí en ese lugar fue lejos la mejor de todas: jugosa, natural, no como las de McDonald's que son químicas, sin sabor a carne. La hamburguesa junto con las papas, y con un licuado de frutilla en vez de una gaseosa, fue una mezcla peligrosa, que nos dejó a todos con sueño y con una sensación de profunda pesadez.

Great Falls.
Luego fuimos a las Great Falls, del Potomac River. A la madre le pareció que era un lugar diferente a todos los que había visitado antes. Estaba en lo cierto. Un paisaje hermoso, rápidos de agua, caminos pintorescos, hicieron de este recorrido un camino inolvidable.
Mi brother no estuvo allí ya que se tuvo que ir a jugar dos partidos de basketball a la mañana en otro estado.
A la noche, fuimos al colegio, donde nos encontramos con Travis y su padre, para ver un partido de Basketball. Era la final de un torneo, entre Georgetown Prep y otro colegio. Fue un partido cerrado hasta el final, pero GP cometió muchos errores no forzados, concediéndole al otro equipo el campeonato.

lunes, 20 de febrero de 2012

El último día como grupo

17/02/12
Manuel Oribe


Este fue uno de los días más completos y, en mi opinión, divertidos que nos tocó vivir en los Estados Unidos.
Arrancamos encontrándonos todos en el llamado South Room para disfrutar de un desayuno de calidad entre risas y conversa. Exactamente a las 8:45 nos trasladamos a la oficina de Josefina porque ella tenía una noticia excelente para cada uno: que había sobrado mucha plata de la asignada a los "side trips" que les tocó encerrar en un sobre a cada familia. La suma es lo de menos, lo importante es que alcanzó y que viajamos todo lo que quisimos. 
A punto de entrar al Newseum.
Después de esto, nos tomamos el Metro todos juntos rumbo al Newseum (juego de palabras entre News-noticias- y Museum-museo-). El museo era demasiado grande para recorrerlo en una mañana, y también muy entretenido. Pasamos mucho tiempo en la sección de los ganadores del Pullitzer, mirando a las fotos que recorrieron el mundo a lo largo de la historia. Más tarde varios fuimos a una película 4-D, la cual fue muy aburrida debido a nuestro escaso conocimiento de un tema que daban por entendido, y a la falta de los efectos que el film alegaba tener.
Más tarde fuimos a recorrer el resto del museo, pero sólo tuvimos tiempo para ver lo más importante: las noticias sobre la caída de las Torres Gemelas, la caída del muro de Berlín, entre otras.
Cuando nos fuimos, seis de nosotros nos dirijimos a almorzar mientras dos se iban a la Corte Suprema, dos al Prep, y uno a su casa. Al terminar pasamos fugazmente por un negocio de deportes antes de tomar el Metro. Ignacio desinteresadamente me acompañó al shopping White Flint, donde compré lo que todavía no había hecho. 
Finalmente volvimos al Prep para juntarnos con varios de los argentinos, entre ellos Joaco Vallvé, quien tuvo que irse en seguida y despedirse del intercambio, ya que a él le toca pasar una semana en Miami. El resto de los que quedábamos nos quedamos y esperamos a por las chicas del Stone Ridge, colegio cercano al "nuestro", quienes habían quedado en venir a visitarnos. Pasamos un muy buen rato con ellas, hablando en distintos acentos, ya que ellas eran de raíces latinas, por lo que se escuchaban a argentinos, peruanas, venezolanas, y hasta una argentina. 
Cuando las chicas se tuvieron que ir, me encontré con Josefina y Joaco PF, que habían ido a la Corte Suprema. Fuimos a comer al colegio, y después de esperar-bastante- a que me fueran a buscar, me subí al auto y hasta ahí llegó el día para mí.
Ya mañana es nuestro último día completo, y cada uno lo aprovechará con su familia postiza. Ya estamos todos con ganas de ir yendo para casa!

Último día de clases


16/02/12
Pedro Martinez Bruera


Como el título hace referencia, hoy fue nuestro último día de clases en Georgetown Prep. Entramos normalmente al colegio a las 8 y cuarto y tuvimos el primer periodo de clase, en mi caso economics. Terminado el primer periodo, a las 9, nos juntamos en Haas Building y dejamos nuestras cosas para ir a la embajada de Argentina. Nos tomamos el Metro hasta Dupont Circle, caminamos un par de cuadras y ahí llegamos.
Dentro de la embajada con el Minstro Primero Conrado Solari Yrigoyen.
Cuando llegamos nos recibieron el Primer Secretario Francisco López Achaval y el Tercer Secretario Guillermo Rodolico. Nos dieron la bienvenida y nos acompañaron al micro cine de la embajada. Allí nos estaba esperando el Ministro Primero Conrado Solari Yrigoyen, quien es ex alumno del Colegio del Salvador. Luego de recibirnos, el Ministro tuvo que retirarse por una reunión, dejándonos en manos de los dos Secretarios. Ellos nos contaron sobre la carrera diplomática, su importancia en ámbitos políticos, económicos y culturales y los estudios necesarios para entrar en el servicio exterior. Si bien muchas cosas ya las sabíamos, esa charla y las posteriores preguntas nos clarificaron muchas cosas que ignorábamos, en mi caso, por ejemplo, con respecto al tema de las valijas diplomáticas o las franquicias diplomáticas de los autos.
Después de la charla tomamos un café y cuando estábamos por subir al segundo piso para continuar con la visita apareció el embajador, Jorge Arguello. Nos agradeció la visita y nos sacamos una foto con él. No pudimos estar mucho tiempo con el embajador porque tenía una reunión, por lo que tuvo que retirarse. Luego de la visita del embajador, los Secretarios nos mostraron el resto de la embajada. A eso de las 11 y media nuestra visita ya había terminado. Nos tomamos el Metro y volvimos al colegio para almorzar.
Luego del almuerzo tuvimos nuestros últimos dos periodos de clase en Georgetown Prep. Después de clases algunos de nosotros jugamos un partido de futbol mientras que otros optamos por jugar al básquet. Luego de los partidos la mayoría se quedo en la indoor track del colegio hasta que los fueran a buscar o sus brothers terminaran sus respectivas actividades. En mi caso eso fue a las 6 de la tarde.
De este modo concluye nuestra actividad en Georgetown Prep. Solo queda visitar el Newseum mañana y pasar el tiempo restante con nuestras familias. Considero que fue una experiencia muy enriquecedora, y que pudimos aprovecharla al máximo. Dado que esta es mi última entrada en el blog, quiero agradecerle a todos los que pudieron hacer el intercambio posible: padres, profesores, directivos, etc. Fue una experiencia inolvidable, que sin duda nos ayudara en la vida futura.

viernes, 17 de febrero de 2012

"Las despedidas son esos dolores dulces"

15/02/12
Ignacio Lafuente

Es cierto, todavía resta una fracción de jornada escolar, pero hay que reconocer que fue el último día de clases completo de principio a fin. Cada uno pudo participar de emotivas despedidas, que si bien no son las últimas ni las más emotivas (eso quedará para el aeropuerto supongo), representan la conclusión de un ciclo no intenso pero de acostumbramiento y encariñamiento con los profesores, alumnos y demás de Georgetown Preparatory High School.
Un ejemplo de una última clase: Spanish Dialectology.
Por mi parte, me tocó despedirme de Religion, un híbrido de filosofía, catequesis, psicología y hasta biología; de la clase de gramática y literatura inglesa (Language); y de las otras clases, pero sobre todo de la clase de AP de español, un espacio en el que tuve el lujo y el agrado de compartirlo con Santi y un grupo de doce jóvenes muy divertidos y abiertos para con nuestras visitas y participaciones. Entre risas y disfrute, como en todas las clases de dicha materia en las que me tocó estar, pudimos sacar un par de fotos para recordar a ese gran grupo, aunque dudo que la puedan ver por este medio por motivos de infraestructura tecnológica que lo impiden en este preciso momento. Si no es así, bienvenido sea, por supuesto.
Después del almuerzo, gracias a las horas libres pude ir a jugar al básquet con los dos Joaquín y con Angel, y en cuestión de un par de horas las clases habían terminado. Lamentablemente no hay mucho para contar a nivel grupo a partir de este momento, porque me fui temprano del colegio debido al cansancio que tenía. Una vez en la casa, busqué comida por doquier, pero me tuve que conformar con poco (los padres de Oliver se habían ido de viaje a Barbados el domingo, y volvían este mismo día, por lo que las alacenas y la heladera estaban bastante vacías). Durante el resto de la tarde, mientras estuve escuchando cumbia (soy de la estirpe del rock nacional, pero quizá el alejarme de mi país un tiempo considerable me despertó un gusto extra por el tan criticado pero alegre género), tuve el desagrado de escuchar y presenciar una pelea entre hermanas. Sí, obviamente era por una estupidez, pero los gritos y la discusión daban a entender otra cosa. Por suerte fue mejorando y al rato todo estaba otra vez bien. ¿En paz? No sé si tanto, pero al menos se dieron una tregua.
Más tarde, tuve la última cena compartida con Katie, la prima de Oliver, que estaba viviendo con nosotros al estar ausentes los adultos responsables en casa. También comí con las hermanas más chicas, y hablamos de cosas muy interesantes, como el idioma y la vida en otros países y culturas. Después les pregunté a las chicas acerca de la discusión, pero los ánimos ya habían sido apaciguados gracias a Dios. A eso de las once y media llegaron los padres de Oliver. ¡Por fin! ¡Mi pilón de ropa sucia está desesperado por entrar al lavarropas, y la heladera está más vacía que la cancha en el partido de los Wizards! Por ahora todo sigue igual, pero calculo que para los próximos días mis reclamos implícitos se harán oír. Sé que les debo mucho, pero tengo que reconocer que les voy a tener que seguir debiendo por un par de días más.