jueves, 26 de enero de 2012

Un poco de deporte viene bien

26/01/12
Ignacio Lafuente



En la jornada de la fecha, más de un alumno del Salvador pudo sentirse como uno de Georgetown Prep. Es que el día comenzó como de costumbre, pero en el recreo nos tocó presenciar una completamente inexplicable obra de teatro, interpretada por los propios alumnos del establecimiento. Sinceramente el atractivo fue conocer ese Salón San Ignacio "XXL" y sentarse un rato, sin tener que preocuparse por el frío (aunque siendo sinceros, no era tan intenso), ya que como dije anteriormente, la obra en cuestión no era fácilmente comprensible, y ni siquiera le resultó atractiva a la tribuna local. Debe haber habido algún extraño inconveniente durante o después de la obra, ya que un grupo de alrededor de unas veinte personas (curiosamente, todos afro-americanos excepto por un asiático) que se encontraba cercano a nosotros fue reprendido y penalizado con JUGs (Justice Under God, una serie de tareas y labor comunitaria, comúnmente aplicada como castigo).
Pista cubierta, mejor conocida como "indoor track".
Tras culminar nuestras respectivas clases, tuvimos el almuerzo (cada uno en su horario correspondiente), y la opción especial del día no era un "pancho", ni un "frankfurter", ni un "cachorro quente". Simplemente, era un auténtico "Hot Dog". Acto seguido, nos reunimos en la oficina de Rosita, a planificar una especie de "tour", a cargo de un pupilo descendiente de chinos en G. Prep, que "sacrificó" su hora de clase para darnos una recorrida por aquellos lugares que no conocíamos (como algunas instalaciones deportivas y los cuartos de los pupilos).
Después de clases, algunos fueron a White Flint Mall (para la sorpresa del resto, dado que ya habíamos comprobado que no había nada que valiera la pena allá), pero otros, y aquellos del mall antes de partir (y acá está la explicación de la primera oración), nos quedamos jugando al fútbol -soccer- en las inmediaciones de la pista cubierta. Después de un rato, al menos por mi parte, fuimos con Pedro M. B. al gimnasio, donde él hizo algunas series de máquinas de diversas índoles, al tiempo que yo solamente observaba la tanda de entrenamiento en el gimnasio por parte de los jugadores de fútbol americano. Después de quedar solo con Oliver, mi brother, me dispuse a correr en la cinta unos treinta minutos, y después volví a casa con él, para comer una pizza autóctona, que por más que fuera la mejor de DC, claramente la peor de A
rgentina "le pasa el trapo", "le da mil vueltas", o como prefieran decirlo.

3 comentarios:

  1. Funny and clear!I could easily picture you there....The grass is not always greener on the other side of the fence, right?

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  3. Chicos, buenísimo el Blog!! si pueden suban mas fotos y sigan disfrutando de esta increíble experiencia!

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